“SÁLVAME DE TI” Nuestra guerra…24

–Hola hermanita.

Liam se fundió en un fraternal y enternecedor abrazo, con una esbelta y espectacular morena, que llevaba una bata de médico. La belleza sobria y regia de su rostro de facciones delicadas, y mirada penetrante no dejaba indiferente. Poseía los mismos ojos grises de su hermano, algo más redondos, pero con espesas y oscuras pestañas que aleteaban húmedas por la emoción que la embargaba.

Cuando por fin lograron separarse, vi el profundo amor con que ella lo miraba. Liam le sonrió con dulzura y le acarició la mejilla. Después ambos se volvieron hacia mí.

–Te presento a Joan, mi excesivamente protectora hermana mayor– en su voz se translució un leve, aunque divertido, matiz reprobador.

–Hola Joan, encantada.

–Vaya–comenzó tendiéndome amistosa la mano–ahora entiendo porque te negabas a venir, la tenías secuestrada ¿eh pillín?

–Me declaro culpable–confesó Liam con una amplía sonrisa–aunque en mi defensa diré, que la víctima en cuestión es toda una provocadora. 

Me cogió por la cintura y pegándome a él, besó fugazmente mis labios. Joan rió complacida.

–Eva Ferrer–me presenté–secuestradora, secuestrada, salvadora y salvada.

–Apúntate una hermanito–repuso guiñándole un ojo–Es un placer, tener a dos delincuentes en la familia.
Reímos y charlamos de trivialidades mientras Joan nos conducía por los amplios pasillos del hospital. Cogimos dos ascensores hasta llegar a una sala apartada. En realidad era una estancia amplía y aséptica, llena de monitores ruidosos y maquinas extrañas, tan sólo un confortable sillón con reposa pies junto a una mesita, y una par de sillas conformaban el mobiliario. Las escasas piezas se perdían en la amplitud de la habitación, cómo si fueran restos de un naufragio en la inmensidad del océano. 

–Muy acogedor, Joan–murmuró sardónico Liam.

–Teniendo en cuenta que vienes de Capri, no te lo tomaré en cuenta–replicó Joan–Además no me dio tiempo de traer cuadros ni unas bonitas cortinas–se dirigió a mí con semblante contrariado y bufó con ironía:–¡Hombres, nunca están satisfechos!

Me reí y acaricié la espalda de Liam que se había detenido curioseando un gigantesco aparato lleno de luces y tubos.

–¿Donde me has traído? ¿A la cámara de los horrores?–se quejó, fingiendo horrorizarse.

Joan le empujó suavemente, y musitó con sorna:

–Disculpe alteza, el Waldorf Astoria, estaba completo.

–El sillón es de Sears, pero el más caro, lo juro–repuso Joan sentándolo en él– Y ahora, estáte quietecito o llamaré al doctor.

–Tú eres mi matasanos, bastante suplicio tengo.

Joan, gruñó arrugando la nariz, le revolvió el pelo a su hermano, y se concentró en su trabajo mientras hablaba.

–Temible y arrebatadora Eva–intuí una sonrisa que no vi porque me daba la espalda–Coge una silla y ponte a su lado, este miedica necesitará que le des la mano mientras le pongo la vía.

–Sí, por favor–gimió Liam–su puntería es peor que su lengua.

Joan, reprimió una carcajada, sus hombros se sacudieron. Yo en cambio no la contuve. Miré a Liam admirando su humor, su vitalidad, su fuerza. Esa postura ante la batalla que debía presentar era sin duda la clave, no sabía si para ganarla, de lo que estaba segura era de que de nada valían las lamentaciones, ni la compasión. No, los lastres había que dejarlos caer.

–Tranquilo cariño–murmuré–es sólo un pinchacito, al menos eso me dijeron en mi primera vez, en el asiento trasero de un Ford Escort

–Jajajajajaj–Joan se incorporó y se rió a gusto–¡Joder, nos tenemos que ir de fiesta los tres! 

–Por dios Eva–Liam se sacudió con una carcajada–conseguirás que me apuñale con esa aguja, que digo aguja, eso es un jodido estilete.

–Quejica–murmuró Joan cogiendo aire–Y ahora silencio absoluto o no respondo de mis actos.

Tras un instante en el que Joan, consiguió colocar la vía intravenosa en el dorso de la mano de Liam, y dispuso un gotero que a su vez estaba conectado a un artilugio mecánico repleto de diodos y botones, Liam no dejó de sonreír y acariciar mi mano, cómo si me consolara a mí y no a la inversa.

–Hecho–anunció Joan orgullosa–Y ahora tendrás que estar así un par de horas. Tengo que irme, no eres mi único paciente, aunque sí el más recalcitrante.

Se despidió con una gran sonrisa, y salió de la estancia con su bata flotando tras ella.

–Estoy muy orgullosa de ti, lo sabes ¿no?

Liam clavó en mí su sesgada mirada de gato y esbozó aquella media sonrisa seductora que tanto me subyugaba.

–¿Qué más cosas estás de mí?

–Hechizada–contesté revolviéndole el pelo, me incliné hacía él y lo besé.

–En el futuro, querré otra respuesta–confesó clavando sus ojos en los míos.

Una emoción intensa me abrumó, y no fue sólo por la intensidad de su mirada, también por la mención de un futuro juntos. Deseé con todas mis fuerzas que esa maldita medicina experimental diera longevidad física al sentimiento inmortal e intangible que me sacudía. Entrelacé mi mano con la suya y sonreí.

–¿Música?–inquirí, sacando mi móvil.

–Sí, por favor.

Puse una canción de uno de mis grupos favoritos, “Neon trees”, del álbum Habits, elegí “Our war”. Los acordes de la melodía engarzó nuestras miradas, en ambas relucía el mismo sentimiento. Los regulares y monocordes pitidos de las máquinas quedaron atrás, las insulsas paredes se difuminaron, la agresiva luz blanca de los tubos fluorescentes se apagó, sólo nosotros, en un círculo hermoso, lleno de color y brillo. 

–Muy apropiada, mi guerrera.

–Gracias, mi guerrero.

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Acerca de nerolloil

ESCRITORA ROMÁNTICA
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3 respuestas a “SÁLVAME DE TI” Nuestra guerra…24

  1. Wendy Garza dijo:

    Lola, hermosa historia, espero pronto poder leerla completa, me has enganchado con Eva y Liam… abrazos mi Loba!

  2. Mi Lola hermosa…me pasa lo mismo que a Wendy, me ha enganchado terriblemente, y me he enamorado de Liam y Eva. Tienes que terminarlo mi Lob@ Alfa !!!
    Sabes que te quiero, desde el otro lado del charco… Besos y aullidos… Auuuuuu !!!

  3. Bellísimo Lola!!!!!!!!!!! no estoy segura de querer leer el 25 de “Sálvame de Tí”, porque después qué???? Realmente es muy adictiva tu forma de escribir….Seguilo por favor…. !!!!!!!!!!!!! extraño esas lecturas de novela que hacen que se me queme la comida, se amplíe la ropa para planchar, se me acumulen las evaluaciones de mis alumnos para corregir…etc…jaja…. Vamos Lola! a seguir!
    Tu fiel seguidora,
    Besos y aullidos……….

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