“SÁLVAME DE TI” …..EXPLICACIONES…34

Salí del ascensor, como si una cuerda atada a mi cintura impidiera mi avance, como si una parte de mí temiera una verdad desgarradora, o una mentira delatora. Cuando me planté frente a la puerta y golpeé con los nudillos, todo mi cuerpo se tensó, mis sentidos se agudizaron y mi pulso se aceleró.

Tardó unos momentos en abrir y a mi mente acudieron imágenes inquietantes: Liam, escondiendo incómodos vestigios de otra presencia femenina, escudriñando la habitación para cerciorarse de que todo estaba bien, pasando sus gráciles dedos entre su suave mata de pelo negro con preocupación e incluso resoplando nervioso. Sacudí la cabeza para disolver aquellos pensamientos desazonares y respiré profundamente cuando escuché el pomo girar.

La puerta se abrió y ante mí, efectivamente encontré un Liam de pelo algo revuelto, y mirada huidiza, ocultando su nerviosismo bajo una sonrisa extraña.

—Eva—profirió con suavidad, apartando el cabello de su frente, tal y cómo lo había imaginado segundos antes—Pasa, me alegra tanto poder tenerte aquí conmigo.

Se apartó ligeramente y entré sin contestar. Me esforcé en apartar mi desasosiego, en parecer tranquila y en acumular las fuerzas y sensatez necesaria, para enfrentar la mejor forma de averiguar que estaba pasando. Decidí ser directa y estudiar su reacción.

—¿Puedo saber por que Luisa sale a hurtadillas de tu habitación?

Aquello sí fue un jarro de agua fría. Parpadeó con semblante petrificado, tragó saliva y desvió la mirada. Sentí que el suelo se abría a mis pies.

—Quería verme—comenzó sentándose en los pies cama, me hizo una señal para que tomara asiento en la butaca de piel que había frente a él—Me dijo que tenía que hablar urgentemente conmigo de algo que nos atañía. Qué deseaba ayudarnos.

No pude evitar recorrer con la mirada toda la habitación, con dolorosa perspicacia. Me senté y sostuve su plateada y bruñida mirada expectante.

—E imagino que por eso te citó en la cafetería Venecia esta mañana. Pero lo que no logro comprender es por qué esa ayuda la tiene que traer a tu habitación, si ya habíais conversado previamente.

—Nos viste ¿no?, por eso nos llamaste a ambos—masculló con seca incomodidad.

Asentí luchando con la ganas de gritar y de hacerle confesar antes de que la angustia terminara ahogándome en un mar de lágrimas amargas.

Liam me contempló con intensidad y negó con ligereza, esbozando una sonrisa caustica.

—Mi amor…

—No te atrevas a llamarme así, hasta que no me aclares de una jodida vez lo que te une a Luisa—siseé furiosa, me temblaba el labio inferior, la tensión que comenzaba a brotar martilleó mi sien.

Liam se puso en pie con intención de acercarse, alcé un mano para detenerlo.

—No te acerques—advertí con vehemencia, decidida a privarle de sus armas, de su influjo sobre mí—Dime lo que he venido a saber, es cuánto necesito.

La mirada de Liam se oscureció, sus hermosos rasgos se estiraron tensos, su mentón se endureció. Asintió, volvió a su lugar y resopló con aplomo.

—Luisa me llamó esta mañana, como bien has imaginado. Me dijo que quería ayudarnos, que sabía cuánto sufriste por mi, y que sin duda aún me amas y que Diego no te merece. Así que, nos encontramos en esa cafetería.

Cerré los ojos, Luisa no podía saber nada de eso, porque la conocí tras superar mi depresión, y yo jamás me confesé con ella a ese respecto. 

—¿Y?—mascullé contenida— ¿Qué fue lo que te contó mi supuesta amiga?

Su sesgada y confundida mirada sacudió mi corazón. 

—Me dijo que contara con ella para llegar hasta ti, que me ayudaría a desenmascarar a Diego, porque él…—hizo una pausa, respiró hondamente y me miró con cierto temor—Porque él ya te había engañado en una ocasión.

La habitación comenzó a dar vueltas a mi alrededor, el aire escapó de mis pulmones y mi pecho se convirtió en el pavimento de un hipódromo sacudido por un aluvión de pura sangres compitiendo por llegar a la meta. 

—Miente—logré refutar—miente en todo. No sé que pretende, pero lo pienso averiguar.

Me incorporé clavando en él una mirada amarga.

—Respecto a ti—añado airada—Me siento decepcionada, mucho. No sabía que necesitabas aliados, y de tan baja altura por cierto, para llevarme a tu terreno. Jamás imaginé que serías capaz de jugar tan sucio Liam, no es necesario destruir a tu rival para ganarme, no, cuando además nunca me perdiste.

Girándome,  me encaminé hacia la puerta, apretando agitada mi bolso y acelerando mis pasos.

Liam se abalanza tras de mí, y me alcanza justo cuando mi mano se cierra en torno al pomo. Me gira hacía él y me acorrala contra la puerta, apoyando las palmas de sus manos en la madera y pegando su rostro al mío.

—No vas a salir de aquí Eva—susurra con decisión. Su respiración entrecortada y la furia de su mirada me inmovilizan—No hasta que te aclare mi intervención y hasta que borre la angustia que brilla en tu rostro.

—¡Suéltame!—suplico sin mucha convicción. Ahora toda mi energía se concentra en contener las lágrimas.

—Esa mujer—comenzó nuevamente—me rogó que luchará por ti, se ofreció como aliada sí, y me contó que Diego te había sido infiel, nada más. Es cierto que desconfíe de ella cuando comenzó a flirtear descaradamente conmigo de nuevo—recordó—Y más en esta ocasión que sabía quién era yo. No soy idiota, su actitud conmigo dejó muy claro que era cualquier cosa menos amiga tuya, pero joder, estando con ella, y por lo que contaba de Diego, me hizo pensar que era posible que ese hombre no fuera el que crees. 

—¡Eso es asunto mío!—le increpé colérica—¡Y lo único que estoy comprendiendo es que estoy rodeada de serpientes. Picaste el cebo de esa zorra, y además para jugar sucio!

—¡Estaba desesperado joder!—confesó—¡Llevas un hijo suyo en tus entrañas, maldita sea! Tengo tanto, pero tanto miedo a perderte que yo….soy capaz de todo…

—¿Hasta de follarte a mi Luisa para sacarle información?

Liam descargó su puño en la puerta con frustración y maldijo iracundo. Dí un respingo y cerré los ojos asustada. Solté el aire contenido y forcejeé cuando me arrastró hacia la cama y me lanzó ferozmente sobre ella.

—¿Eso piensas?—inquirió desquiciado, mientras se desabotonaba la camisa—¿Sabes que en estos cinco putos años no he tocado a ninguna mujer? ¿Sabes que me he masturbado innumerables veces recordándote gemir entre mis brazos? ¿Sabes que todos y cada uno de esos recuerdos me han mantenido con vida? Joder, ¿tienes una jodida idea de lo que sentí cuando volví a tomarte de nuevo? No, creo que no lo sabes, pero ahora mismo voy a explicártelo.

Me arrastré con los codos y los talones alejándome de él. Había perdido en control, podía sentir la brutal energía que manaba de él, una miríada de emociones despuntadas que erupcionaban como el magma candente que rebosa del cráter de un volcán, en una serie de explosiones incipientes anunciadoras del infierno que estaba a punto de desatarse.

—¡Liam, no!

Se lanzó sobre mi con el pecho descubierto, apresó mis muñecas por encima de mi cabeza, se colocó entre mis piernas y pegó su nariz a la mía.

—Uno: No me follé a tu amiga, ni lo haría aunque fuese la única mujer sobre la tierra, no subió a mi habitación, esperó en recepción a que le diera una carta para ti, puesto que había quedado contigo esta tarde. Dos: Estoy absolutamente seguro que Diego y ella tuvieron algo que ver, aunque no te lo hubiera dicho si no desconfiaras de mí. Y tres: Voy a explicarte con todo lujo de detalles cómo me haces sentir, y te juro que se van a grabar en tu corazón y en tu alma a fuego para que nunca, nunca, nunca, nunca te atrevas a dudar de lo que siento por ti.

Entonces me besó con tal violencia, con tal desesperación con tan atroz hambre que mi corazón se resquebrajó liberando los miedos, la incertidumbre, la rabia y la angustia. El llanto tan duramente contenido manó con la fuerza de aquellos monzones que habían presenciado su lucha con la muerte.

Una sola frase brotaba reiteradamente de sus labios entre los besos, cuando su vigorosa lengua dejaba de enredarse con la mía, y sus ojos penetraban con su intensidad mi alma….Te amo…..

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Acerca de nerolloil

ESCRITORA ROMÁNTICA
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5 respuestas a “SÁLVAME DE TI” …..EXPLICACIONES…34

  1. Sunako Chan dijo:

    ¡Que lindo es Líam! Eso ya lo he dicho una y otra vez. Y que Diego no me cae nada bien también. A veces Eva me desespera pero no puedo dejar de leer. ¡Muchas Gracias!

  2. Mar Ch dijo:

    Nunca me hubiera imaginado que Diego fuera capaz de engañar a Eva!!…
    vaya!! que sorpresa… Gracias Lola!!

  3. Liam… uffffff… cada vez más lindo!!!!!!!!!!! sigamos Lola, tiene que existir un milagro!!!!!!!!!!

  4. Àngela dijo:

    Me he incorporado a la lectura de estos relatos recientemente. Tengo que decir que me han impresionado muy gratamente, llevaba tiempo sin disfrutar de una lectura. El giro que esta dando la historia me encanta. Es una pena que se quede en relatos y no se publique, sería un libro maravilloso por la historia tan diferente que nos cuenta, mejor que muchos libros de este género que inundan las librerías. Sólo me queda unirme a todas las lectoras que te siguen y esperar con ansiedad los siguientes capítulos, no alargues nuestra agonía. Me has conquistado. Gracias.

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