SÁLVAME DE TI…..NO SIN TI…53

Liam mira nervioso a su alrededor. El almacén está en penumbras, deambula de un lado a otro, inquieto e impaciente, oculto tras un muro de abultados fardos repletos de especias. El aroma es tan intenso que casi puede sentir como perforan sus fosas nasales como si fueran algo tangible, como dagas afiladas impregnadas en cúrcuma, cardamomo, cilantro, raíz de tamarindo molida, chile rojo, albahaca y algunas más que es incapaz de reconocer. Sabe lo que intentara Jenny, llevarlo de vuelta a Estados Unidos, pero no tiene ninguna intención de huir. No, no saldrá del país hasta que acabe con el hombre que ha puesto precio a su cabeza.

Cuando escucha como gruñe la puerta del almacén se agazapa entre los fardos e intenta atisbar entre ellos.

Se mantiene inmóvil y alerta. Escucha pasos, el estruendo de la calle los acompaña, ese griterío agudo y jubiloso típico de la ciudad, bocinas de coches, timbrazos de bicis, campanillas de carros de comida ambulante y el estridente silbato de un controlador ineficaz de tráfico. De nuevo, el quejumbroso gruñido de las oxidadas puertas metálicas al cerrarse.

–¡Liam, puedes salir, somos nosotros!–anuncia Jack.

Emerge de su escondite con cautela, cierto que Jack es su amigo, pero el cañón de una pistola presionando una espalda, sume en momentáneo olvido cualquier amistad.

Atisba precavido antes de dejarse ver, no es que tenga manera de escabullirse, pues aquello es lo más parecido a una ratonera sin salida. No obstante, los fardos son un buen parapeto y él va armado.

De todas las situaciones que imaginó enfrentar, la única que lo desarma y lo deja trémulo, es la mirada de ojos azules que se clava en él con un anhelo desgarrador.

Jenny se adelanta aprovechando su desconcierto y lo abraza con vehemencia.

–Liam, qué preocupada estaba por ti.

No puede despegar los ojos de ella, apenas si logra cerrar la boca y tragar saliva, mientras permite los arrumacos de su hermana que susurra en su oído palabras que no escucha.

Se aparta de Jenny, y camina hacia Eva como si atravesara una espesa niebla que paraliza sus músculos. Ella no puede estar aquí, piensa, ella no debe estar aquí.

–¡Santo dios….Eva!

Ella lo contempla con titilantes lágrimas en los ojos, con el semblante contraído por la emoción y con una inquietud angustiosa que envara su cuerpo, eso lo desconcierta.

Cuando la tiene enfrente todas las preguntas y reclamos se evaporan de un plumazo, un sólo impulso toma el control gobernando su cuerpo y su mente con una  necesidad tan apremiante y desesperada que todo su alrededor se diluye en sombras.  La aferra por los hombros y atrapa su boca con la voracidad primaria de una depredador que ha agotado sus reservas, con la sed de un campo árido ante la primera lluvia primaveral. Y cuando ella se entrega al beso con el mismo desespero, cuando sus manos se enlazan en su nuca, cuando ciñe su cuerpo al de él, en verdad siente como si cada gota de lluvia se filtrara por las grietas de su alma transida, alimentando incipientes brotes que surgen en todas partes, repoblando un terreno yermo, convirtiendo su desolado páramo en un vergel frondoso y vital. Ella es su vida, su aire, su razón, su todo.

Cuando logra separarse de ella, toma consciencia del peligro que la acecha y su ánimo se oscurece.

–Jenny, sácala de inmediato del país. Os quiero lejos de mí a las dos.

–Liam–Eva, posa la mano en su antebrazo y niega con la cabeza–No sin ti, no pienso irme de aquí sin ti.

Por su cabeza pasan de nuevo un largo carrusel de explicaciones, órdenes y exigencias, que mueren en el momento en que la mira de nuevo, en lugar de abrir la boca, abre los brazos y la estrecha entre ellos. Cierra los ojos y suspirar. La ama tanto que hasta sus entrañas se retuercen ante la idea de soltarla y dejarla marchar. Pero debe hacerlo, se obliga a hacerlo, y lo intenta, pero entonces ella se funde en su pecho, cobija el rostro en su hombro y escucha unas palabras susurradas que lo congelan.

–No te separes de mí, la muerte está frente a nosotros, la estoy mirando.

Y de repente se despega de él, y clava su mirada en Jenny con acusada intensidad. Acto seguido se gira nuevamente hacía él y compone una expresión de alerta, miedo y pesadumbre que lo encoge confuso.

–¡Jenny, saquémoslo de aquí de inmediato!–exclama enmascarando de simple apremio su rostro.

Jenny asiente, lo contempla un largo instante y por un momento le parece estar frente a una desconocida. Todos sus sentidos se agudizan, siente el pulso acelerado en la sien, y casi puede escuchar el eco de sus latidos atropellados.

Se niega a pensar en lo que está pasando, no hay tiempo de reflexiones, siente el peligro con la misma certeza que siente la tensión que aflora de Eva, como si fuera un aviso luminoso de emergencia.  La adrenalina brota a borbotones, su instinto se dispara emitiendo señales a todos su cuerpo, siente como cada músculo se tensa, como sus ojos recorren la sala trazando un plan de escape, como su mano se desliza subrepticiamente hacia el bolsillo trasero de sus tejanos, tentando la culata de su revolver.

Jenny de repente sonríe y musita:

–Tortolitos, ya habrá tiempo de celebrar el encuentro, salgamos de aquí.

Se dirige a la puerta del almacén y abre la puerta no sin esfuerzo. Dos hombres aparecen en el umbral.

–He contratado seguridad Liam, y gracias a dios que he llegado a tiempo.

Sin inmutarse, saca del bolsillo interior de su chaqueta una pistola, y dispara sobre Jack a quemarropa.

Eva deja escapar un grito de terror, Liam no duda, la arrastra tras los fardos y saca su arma.

–¿Qué demonios pasa Jenny?

–Jack te traicionó, Liam, te vendió al mafioso que te persigue, iba a entregarte y matarnos a todos.

Mira a Eva, sus grandes ojos se clavan en él al tiempo que niega con la cabeza.

–Miente–susurra–Fue ella quien le pagó a Diego, ella encargó tu asesinato. Tengo pruebas.

No las necesita, puede ver la verdad en su rostro. Sólo se le ocurre una razón por la que quisiera acabar con él. Una razón que lo destroza por dentro con la virulencia de un incendio en un pajar.  La herencia.

SACO

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ESCRITORA ROMÁNTICA
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4 respuestas a SÁLVAME DE TI…..NO SIN TI…53

  1. Sunako Chan dijo:

    Pobre Liam!, ser traicionado por su hermana y por dinero. Espero que todo salga bien. Como siempre toca esperar. XD

  2. Mar Ch dijo:

    maldita Jenny…. nunca pensé que por una herencia….!!!

  3. María Martha Araneo dijo:

    Dios!!! qué agonía…. Pobres…. Liam y Eva serán felices??? podrán estar tranquilos alguna vez???

  4. Mariandrys Rojas dijo:

    Dios mío, pero que cosa tan dolorosa de leeeeeeeeeeerrrrrrrrrr, que me desesperooooo!!!

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