SÁLVAME DE TI…..56…..DECLARACIÓN DE INTENCIONES…CAPITÚLO FINAL.

Fueron muchos interrogatorios, muchos trámites, mucha burocracia, muchos traslados y mucha angustia hasta llegar a Madrid. Tuvimos que recurrir a la embajada y a un buen abogado para poder salir de Thailandia. Fue el dinero, ese por el que Jenny bajó a los infiernos, el que aceleró todo el proceso.

Tras varios días de ingreso en el hospital, Liam fue dado de alta, débil y ojeroso, pero con la más amplia y dichosa sonrisa que le había visto nunca. Por fortuna ninguna de las dos balas que se habían alojado en su cuerpo habían dañado ningún órgano importante, y tras las intervenciones se había recuperado con pasmosa rapidez. Solía bromear diciendo que su medicina eran mis besos, que mis sonrisas eran su alimento, y mis caricias eran su fuerza. Pero cuando me cobijaba en su pecho, y me arropaba con sus brazos, yo sabía que era el latido de su corazón el que hacía latir el mío.

Habíamos alquilado un ático vanguardista en una acomodada zona residencial, un ático que ninguno de los dos habíamos visitado personalmente. Liam realizó toda la operación por internet, incluso contrató los servicios de un decorador profesional para ultimar hasta el más mínimo detalle. Y de todo cuánto pude imaginar que adornaría nuestro nido de amor, jamás pensé ver lo que vi cuando me adentré en el amplío salón.

Un gran foto mural luminoso laminaba toda la extensión de la pared del fondo, recreando una playa al atardecer,  exacta a la que protagonizó nuestro primer encuentro. En el suelo, una espesa y mullida alfombra de rizo, en color crema, simulando la arena de la playa. Y sobre ella, grandes cojines del mismo tono.

Liam me contempló expectante con una entusiasmada sonrisa curvando sus labios.

—¿Cómo…

Liam rió, se puso tras de mí y me rodeó la cintura, hundiendo su rostro en mi cuello.

—Antes de que …bueno, de que Diego me secuestrara, fui a nuestra playa y la fotografié justo en el momento exacto a nuestro primer beso.

—Fue un beso robado—apunté sonriente.

—Ajá, yo  te robé un beso–admitió meloso— pero tú el corazón. Desde aquel preciso momento, no he buscado más que la revancha.

Paseé la mirada por aquel hermoso ocaso anaranjado, donde lánguidas olas lamían con desidia la arena, donde un enorme orbe cobrizo se escondía tras la línea del horizonte, incendiando la superficie del mar. Donde esquejes rosados, dorados, violáceos y púrpuras rasgaban un cielo despejado que se apagaba perezosamente. Era tal la belleza de aquel paraje, tal el realismo, que me pareció aspirar el salobre aroma del mar y escuchar los graznidos de gaviotas trasnochadas, acompañadas por el rítmico, vibrante e hipnótico rumor de las olas moribundas.

Me giré entre sus brazos y clavé mis ojos en los suyos. La intensidad que vi en sus afilados ojos de gato me desarmó.

—Puedo asegurarte—ronroneé contra sus labios— vengativo y adorable suicida, que tu salvadora ha claudicado ante ti.

Las manos de Liam, recorrieron mi espalda, ciñéndome a su cuerpo. Besó fugazmente mis labios, me arrastró hasta la tupida alfombra y me tumbó diligente en ella. Sonrío ansioso y se estiró a mi lado, ligeramente erguido sobre mí.

—Aquella tarde, cuando te escapaste de entre mis brazos, y corriste alejándote de mí. Permanecí un largo rato tumbado en la arena. No podía moverme, temblaba preso de una emoción tan intensa que me mareaba, y temblaba de deseo. Recuerdo que cerré los ojos e imaginé que seguía sobre ti, imaginé que seguía besándote, que tú rodeabas mi nuca y….

Deslicé mis manos tras su nuca y pasé mis uñas por su piel. Liam gimió.

—¿Así?—inquirí en un murmullo sensual.

—Justo así—respondió con voz tirante.

—¿Qué más imaginaste?

—Imaginé que mordisqueabas mi cuello y lo lamías.

Giré la cabeza y repliqué sus palabras, mientras Liam se tensaba.

—Sigue—alenté.

—Qué me besabas como si fuera a acabarse el mundo.

Lo atraje hacia a mí y apresé con ferocidad su boca. Enredé mi lengua con la suya, deleitándome en el cálido terciopelo, húmedo y delicioso de su tacto. Liam derramaba gruñidos en mi boca, mientras frotaba sus caderas contra mí. Mordisqué su labio inferior, tirando suavemente de él, para luego incursionar de nuevo en su boca con pasión arrolladora. Deslizaba mi lengua en círculos, succionando la suya, dominando el beso con voraz ímpetu.

Cuando logré despegarme de él, la nublada mirada plateada de Liam, turbia de deseo, me encendió como nunca.

—Y luego yo….bajaba el escote de tu vestido mojado, y saboreaba la sal de tus pechos. Mientras mi mano apartaba la falda y recorría tus muslos.

—Mmmm…—gemí con mirada entornada—suena bien.

—Sabrá mejor…

Desabotonó los botones de mi vestido camisero y liberó mis senos de la prisión de mi sostén. Cuando su cálida lengua lamió hambrienta mis erectos pezones, dejé escapar un largo gemido. Pero cuanto los atrapó entre sus dientes, alternativamente, me arqueé sacudida por una aguda punzada de placer que prendió un palpitante foco de calor en mi sexo.

Abrí las piernas y Liam se coló entre ellas. Se irguió con las palmas de sus manos apoyadas a ambos lados de mi cuerpo y me contempló extasiado.

—Dios nena….todo lo que imaginé palidece ante lo que estoy a punto de hacerte.

Su voz, rota y susurrante, grave y aterciopelada erizó cada centímetro de mi piel.

—Voy a devorarte—susurró— lentamente, tan despacio que casi sentirás que mueres un poco, y cuando me supliques agonizante, cuando te hayas deshecho en tantos orgasmos que tu cuerpo sea apenas una sombra trémula y exhausta, entonces, y solo entonces te follaré hasta perder el sentido.

—¿Es una promesa?

Liam sonrío y sacudió enérgicamente la cabeza. Un negro mechón de su cabello, ocultó parcialmente su frente, sus claros ojos refulgieron lascivos y pendencieros.

—No nena, es toda una declaración de intenciones….Y esta vez, ninguno va  a salvar al otro, porque estamos ambos condenados, condenados a amarnos hasta el fin de los tiempos. Y ahora….

Recorrí su mentón con la yema de mis dedos, mientras me quemaba en el fuego de su mirada.

—¿Y ahora qué…?

Liam se inclinó lentamente sobre mí.

—Ahora….voy detallarte mi declaración punto por punto, pues tendrás que firmarla. Has de saber que es una declaración indefinida e interminable, y sellada con nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestras almas…¿Aceptas?

El amor estalló en mi pecho, desgarrándolo en delgadas fibras que flotaban al viento, envolviéndome y cortándome el aliento. Mis sentidos despuntaron sacudidos por una emoción tan intensa que encogió mi corazón, secó mis garganta y despertó mi piel con la vehemencia de una ola sepultando una embarcación. Me estremecí, exhalé un débil jadeo amortiguado. Mi mirada se empañó con lágrimas de dicha y con la visión de un dulce futuro juntos, disfrutando de la recompensa que habíamos ganado a la vida.

Él y yo, y la playa que vio nacer nuestro amor.

—Acepto….

Y Liam sonrió, como solo pueden sonreír aquellos que regresan de la muerte, aquellos que tienen ante sí cuánto desean, aquellos que entregan cuánto tienen, y no temen nada.

FIN.

liam y eva liam liam beso liam abrazo boda liam brindisBESOlarge

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ESCRITORA ROMÁNTICA
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6 respuestas a SÁLVAME DE TI…..56…..DECLARACIÓN DE INTENCIONES…CAPITÚLO FINAL.

  1. vallu95 dijo:

    Finalmente! !!! Cómo me gusta que el amor triunfe!!!!

    Gracias! !!!

  2. Sunako Chan dijo:

    Suspiro tonto después de tanto esperar y tantas emociones Lian y Eva están juntos. Muchas Gracias! Es una bonita postal.

  3. María Martha Araneo dijo:

    Hermosa historia!!!!!!!!!!!!! Gracias por cada lunes… los vamos a extrañar….

  4. Mariandrys Rojas dijo:

    Me siento triste porque una de mis historias favoritas llegó a su fin 😥 pero igualmente enamorada del final y de las fotos. Gracias Lolita ♥

  5. Mar Ch dijo:

    Hola Lola, muchas gracias por esta historia, una de las cosas que me gusto mucho fue que no la hiciste por demás extensa, estuvo perfecta sin necesidad de alargar la historia, en las que a veces llega un momento en que dejas de seguirla, al contrario tu siempre me tuviste interesada y el final excelente. !!
    como siempre mis respetos hacia tu persona física y profesional..
    Éxito en todos tus proyectos!!..

  6. Gilda Zerquera dijo:

    Que hermosa historia!!. Me encanto. Muchisimas gracias, Lola.

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